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miércoles, 14 de noviembre de 2007

Nasralá desafía a la ONU y a Israel afirmando que "nadie desarmará a Hezbolá"



Aumenta la presión en el sur de Líbano
Miércoles 14 de Noviembre,
IAR
Generando un nuevo aumento de la tensión en la frontera de Líbano con Israel, y en abierto desafío a las fuerzas de la ONU que controlan la región, el líder de Hezbolá, Hassan Nasralá, reiteró en un discurso televisivo que nadie podrá desarmar a la organización guerrillera que obligó a Israel a retirarse del Líbano luego de haber bombardeado al país durante 34 días consecutivos en julio y agosto del año pasado.

"Ninguna fuerza en el mundo podrá desarmar a Hezbolá", recordó, y justificó la posesión de las armas porque "el gobierno de Fuad Siniora (aliado de Washington) ha perpetuado la debilidad del ejército libanés, incapaz de defender la soberanía nacional."

Luego del cese el fuego, con un repliegue unilateral de las fuerzas terrestres israelíes invasoras, en agosto de 2006, dos resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU establecieron la orden de desarme de Hezbolá, pero hasta ahora ni el ejército libanés ni la fuerza de la ONU en el sur del Líbano (FINUL) pudieron llevarlo a cabo, limitándose a exigirle a la organización guerrillera que las armas no sean exhibidas en público.

Nasralá admitió que el desarme podría eventualmente discutirse "en el marco de un gran proyecto nacional sobre la defensa del país", es decir, si se enmarca en el refuerzo del ejército nacional.

"El mensaje es que la resistencia continuará afrontando la responsabilidad, ya que el gobierno no la asume para preservar la soberanía, y recuperar los territorios. ¿Qué ha hecho el gobierno para recuperar las granjas de Cheba?", se preguntó el líder de Hezbolá.

Nasralá dijo que que el gobierno de Siniora no ha reaccionado contra las recientes maniobras militares de Israel con 50.000 soldados, "destinadas a preparar una agresión israelí contra el Líbano", pero sí han criticado las maniobras de autodefensa de Hezbolá.

A principios de noviembre, los combatientes de Hezbolá realizaron maniobras militares a lo largo de la frontera con Israel, después de que el estado judío realizara ejercicios militares al norte de su territorio, según informó la propia organización de resistencia libanesa.

Nasralá señaló que los recientes ejercicios militares realizados por Hezbolá han supuesto "un mensaje serio y verdadero al enemigo sionista (Israel) y al mundo".

El primer ministro de Líbano, Fuad Siniora, y fuentes de la Fuerza Interina de las Naciones Unidas en Líbano (Finul) negaron que Hezbolá haya realizado maniobras militares en territorio libanés controlado por la ONU.

El primer ministro (cuyo gobierno antisirio y pro-Washington se encuentra desgastado y acosado por la oposición) aseguró que las informaciones que aparecieron en diarios libaneses cercanos a Hezbolá sobre supuestas maniobras de este grupo se referían únicamente a "planes sobre el papel".

Según los periódicos As Safir, cercano a Siria, y Al Ajbar, considerado el principal aliado impreso de Hezbolá, este grupo ha realizado las mayores maniobras bajo la supervisión del jefe del movimiento, Hassan Nasralá.

Por otra parte, este lunes aviones israelíes sobrevolaron a media altura varias provincias de Líbano, en violación de la última resolución 1.701 del Consejo de Seguridad de la ONU, denunció la Agencia de Noticias Nacional libanesa.

Según la agencia, aviones de guerra israelíes sobrevolaron Nabatieh, Marjayún y Jiam, en el sur del país, y hasta Baalbek, en el centro Este, todas estas provincias de mayoría chií y con influencia de Hezbolá.

En julio y agosto de 2006, en el marco de un bombardeo israelí de 34 días consecutivo a poblaciones civiles del Líbano, incluida su capital, Beirut, 1.300 civiles libaneses fueron muertos y 4000 quedaron heridos, mientras la infraestructura y la economía del país quedaban destruidas.

Hezbolá, en una sorpresa para los analistas militares, obligó a la poderosa fuerza de infantería y blindados judíos a retirarse del sur del Líbano donde habían penetrado en una punta de lanza terrestre.

Posteriormente, la organización libanesa evitó que la fuerza militar de la ONU incautara sus arsenales, que, según la inteligencia militar israelí, hoy se han reforzado con misiles capaces de alcanzar Tel Aviv provistos por Irán y Siria.